Un sector de la CGT le ofreció al Gobierno frenar el paro que impulsa Moyano

Sociedad 04 de septiembre Por
Los sindicalistas le transmitieron a Triaca que intentarán neutralizar la medida de fuerza promovida por los dirigentes más críticos; el triunvirato intenta evitar la ruptura de la central
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En el teléfono celular de Jorge Triaca se acumularon la semana pasada mensajes de ocho de los diez sindicalistas más influyentes de la CGT. Algunos de ellos incluso peregrinaron por el despacho principal del piso 13 del Ministerio de Trabajo.


El mensaje que le llevaron al ministro fue casi idéntico en todos los casos: hay un polo sindical en construcción que está dispuesto a neutralizar como sea el paro que impulsan los aliados de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

El intercambio entre Triaca y los sindicalistas más moderados dejó en evidencia otra situación que refleja el debilitamiento de la CGT: cada dirigente buscó avanzar por las suyas en acuerdos para su gremio en lugar de explorar una estrategia común con el resto de sus colegas de la central obrera.


La dispersión alimenta las intenciones oficiales de modificar convenios colectivos por sector como paso previo a impulsar una reforma laboral más amplia, que haría foco en la baja de las contribuciones patronales y en beneficios impositivos para aquellos empleadores que regularicen su planta de trabajadores.

El debate en la CGT de activar el segundo paro general contra la gestión de Mauricio Macri nació débil y sin consenso absoluto.

Así lo demostró la foto de la protesta del 22 de agosto último, en la que hubo muchos gremialistas que le quitaron el hombro al reclamo y evitaron subir al palco, copado principalmente por figuras del moyanismo.

Debilitamiento

El plan de lucha pierde fuerzas cada día: el sector de "los Gordos" (grandes gremios) y el de los autodenominados "independientes" (Uocra y estatales de UPCN y AySA) cerraron filas el jueves pasado para impedir un endurecimiento gremial contra el Gobierno e intentar restablecer orgánicamente su vínculo con la Casa Rosada tras la tensión que generó la movilización a la Plaza de Mayo.

Los referentes de estos espacios fueron los primeros en recurrir al ministro Triaca para tomar distancia de la retórica combativa que se escenificó el 22 de agosto.

"Los Gordos" no están solos: en la misma línea mueven sus fichas los colectiveros de la UTA, los ferroviarios de la Fraternidad y el puñado de gremios que integra el Movimiento de Acción Sindical Argentino, que lidera el taxista Omar Viviani.

Estos reagrupamientos aíslan a Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, los hombres de Hugo Moyano y de Luis Barrionuevo en el triunvirato de mando de la CGT.

Sin embargo, ambos intentaron recomponer el vínculo con el ministro Triaca y lo llamaron por teléfono.

Para Rodríguez, "No es momento" para una huelga

El titular de UPCN y secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, consideró ayer que "en el actual contexto, no es momento para hacer un paro". De esta manera se sumó directamente a los otros sectores obreros que cuestionan la eventual medida de fuerza y contribuyen, así, a la fragmentación de la central.

"Eso no significa resignar una lucha ni deshacerse de los reclamos de la agenda de los trabajadores, simplemente establecer que en el actual contexto no es momento para hacer un paro", dijo en conversación con Radio El Mundo.

Para el dirigente de UPCN, el plan que se definirá en las próximas reuniones del consejo directivo "puede hasta determinar un diálogo con el Gobierno para reivindicar la agenda propia de la CGT". En esa línea, aseguró que el triunviro Juan Carlos Schmid nunca dio por sentado en su discurso de la marcha del 22 de agosto que se llame efectivamente a una medida de fuerza en la reunión prevista para el 25 de septiembre.

Rodríguez buscó así poner paños fríos sobre algunos sectores, como el moyanismo, que insisten en endurecer la postura contra el Gobierno y tomar acciones concretas.

Fuente LN

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