Ernesto Clarens confesó que les llevó bolsos con dinero a los Kirchner

Política 07 de septiembre de 2018 Por
El financista admitió ante el juez Claudio Bonadio que recibía las coimas de los empresarios y se las entregaba a Daniel Muñoz, el exsecretario privado del expresidente.

El juez Claudio Bonadio tuvo en la tarde del jueves uno de los testimonios más importantes hasta el momento en la causa de los cuadernos de las coimas. El financista Ernesto Clarens declaró como arrepentido, reconoció que fue una pieza importante de la red de sobornos instrumentada desde el poder kirchnerista y confesó que cobraba coimas de los empresarios de la construcción. Pero eso no fue todo. De acuerdo a fuentes consultadas por Nicolás Wiñazki, Clarens admitió que recibía el dinero del sector empresarial y que el exsecretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, era el que pasaba a buscar los bolsos llenos de dólares para dárselos al matrimonio presidencial.

El financista de Néstor Kirchner se convirtió así en otro arrepentido, tras alcanzar un acuerdo con el fiscal Carlos Stornelli que fue homologado por el magistrado. La palabra de Clarens en la Justicia está en concordancia con lo que admitieron hasta el momento decenas de ejecutivos, quienes se transformaron en "imputados colaboradores".

La Justicia verificó parte de sus dichos a través de las declaraciones de otros imputados, como el empresario Juan Chediack, que dijo que Clarens fue a cobrarle un soborno a su casa en Tortugas Country Club. El financista confesó que cumplió ese tipo de trabajos por indicaciones del ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner; y por instrucción del ex súper ministro Julio de Vido.

En su anterior presentación ante Stornelli, Clarens dejó un pendrive con una lista de 120 obras en las que hubo sobreprecios y por las que se pagaron sobornos que él mismo cobraba. Del total de esos trabajos, en 95 los empresarios que se las adjudicaban tenían que pagar "retornos".

El financista descontaba el 20% de los certificados de obras. Un ejecutivo arrepentido declaró que Clarens le dio una factura por una coima de $ 4.530.000 que le pagó a cambio de que Vialidad Nacional le acelerara los pagos por obra pública.